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Cuidado de los setos del jardín

Cuidado de los setos del jardin


Cuidado de los setos del jardín. Esta tarea se vuelve muy importante, en especial en esta época de primavera y verano, ya que los setos -nuestros mejores aliados a la hora de definir los bordes de jardín-, cobran una presencia destacada en el jardín pues ingresan en una etapa de vigoroso crecimiento.


Los cuidados más importantes de los setos y arbustos, se reducen a dos, no obstante lo cual, vale aclarar que no son los únicos. Estamos hablando en concreto de poda y de riego, acerca de los cuales vamos a puntualizar los aspectos más destacados.


* Poda de setos


Hay varios motivos para no dejar de prestar atención a la poda y sostenerla con perseverancia; el primero de ellos es que no se sobrecargue de ramas (en definitiva de peso) más allá del que su pie o su raíz podrían soportar. Los setos que ya tienen algunos años, deben podarse como mínimo una vez al año en tanto los más jóvenes requieren una frecuencia mayor (mínimo 3 veces al año) fundamentalmente en razón de la necesidad de dar forma y asegurar el vigor necesario para su crecimiento.


* Riego de setos


Cuando los setos están bien enraizados, son -en general- tan fuertes que es asombrosa su capacidad de sobrevivir sólo con el agua que reciben de la lluvia; pero en tanto sean muy jóvenes requieren abundante riego precisamente para afianzar su sistema radicular. Más allá de la madurez del seto, siempre en verano es especialmente importante que goce de toda el agua que necesita; eso sí: vigila que exista un buen drenaje para no correr el riesgo de anegamiento.


Vía | jardineria.pro

Los setos: los protectores del jardín

setos-jardin Con la llegada del otoño a nuestra zona verde necesitamos especies que aguenten temperaturas más frías en nuestro jardín. Además de este detalle de gran importancia, para que haya más intimidad se suele recurrir a los famosos setos que delimitan la propiedad y crean un ambiente más placentero.

Para conseguir con éxito la plantación de un seto lo primero que hay que hacer es colocarlos en fila y no de manera aislada. También hay que tener en cuenta la distancia que dejamos entre uno y otro que suele ser como mucho un metro de separación, dependiendo de la altura de los mismos. Para conseguir buenas alineaciones conviene recurrir a una cuerda para excavar la zanja donde se colocarán las especies y rellenarlo con materia orgánica.

Ejemplares más apropiados

Las hayas son ejemplares que podemos poner a la entrada de nuestro jardín, ya que son perfectos para realizar arcos de bienvenida y grandes pantallas. Este árbol caducifolio aguanta a la perfección el largo invierno y da un toque de gran belleza a tu hogar. La leilandi es una conífera de gran resistencia y puedes crear unas tupidas pantallas de setos. El boj es otra alternativa, pero solemos verlo en macetones y parterres, más que como un seto, pero también puedes realizar setos de hasta dos metros de altura.

Camino de abetos Setos Jardín

Si quieres dar un poco de color, es muy habitual colocar cotoneáster, que contienen unas preciosas bayas rojas que destacan de entre los demás ejemplares. Una especie que es un perfecto cortavientos y que delimita a la perfección unas zonas de otras es el ciprés. Además, en la zona mediterránea los puedes combinar con preciosos limoneros y así mezclar tonalidades para utilizarlos en jardines de grandes dimensiones. La tuya vuelve a tener un sitio privilegiado en el sector de los setos, ya que la forma redondeada que se le suele dar está de moda.

Setos floridos

Para dar un poco de luz y de color a nuestro jardín podemos optar por especies que tengan una floración abundante y frutos para la formación de setos más vistosos. Además de dar otra cara a nuestro hogar, conseguirás una fragancia que endulzará tus estancias con olores diferentes y especies de gran belleza floral.

Los setos de aromáticas son una opción apropiada para jardines que necesiten un toque de color, pero si en algún momento estas especies pierden su fuerza, es recomendable efectuar una tala para que se renueve el ejemplar. Los rosales crean una fortaleza alrededor de tu hogar por las potentes espinas de sus rosas, pero en invierno pierden hojas por lo que hay que cuidarlas más en esa época. Los rosales trepadores son muy adecuados para decorar los muros, rejas y vallas que protegen y aislan al mismo tiempo.

Campo de  color morado Setos don flores

En climas atlánticos, los rododendros son la elección perfecta, porque con sus flores iluminan cualquier estancia del jardín que presente cierta oscuridad. Además, al tener una floración abundante, crean setos muy floridos y de gran belleza. Las hortensias son adecuadas también a este tipo de climatología y se caracterizan por ser unas pantallas aislantes de categoría.

Es importante cuidar bien los setos de nuestro jardín, porque si vemos especies despobladas muestra una imagen de zona verde descuidada, por lo que hay que realizar las podas necesarias, los riegos y abonados oportunos para el cuidado de los mismos. Si sigues estas pautas podrás tener un jardín de ensueño e íntimo.

Vía | plantas.facilisimo.com

Los Setos, plantación y mantenimiento

plantacion-y-mantenimiento-de-setos En lugar de un muro o una valla se puede recurrir a un seto de siempre verdes o de arbustos caducifolios, exceptuando los casos en que se necesite un elemento de contención del terreno. Los setos siempre verdes tienen la ventaja de ser un elemento vivo del jardín, pueden dar flores perfumadas o atraer a pájaros y otros animales silvestres. La forsitia y los rosales arbustivos son excelentes para un seto informal; las llamadas rosas "Sharon" se dan muy bien en climas secos, y un seto de tipo tapiz, en el que se combinen zumaques, Salviastrum texanum y algunas variedades de armuelle, será lo adecuado en un clima caluroso y seco. A la vez, para un seto se puede elegir entre una gran variedad de colores, que van desde el verde oscuro hasta el verde grisáceo y las especies con líneas o manchas de tonos contrastantes. Asimismo, es posible combinar en una misma línea distintas especies. En general, los setos vivos son más baratos que los muros o las vallas, y resulta más fácil modificarlos cuando se quiere hacer algún cambio.

Sin embargo, un seto que se usa como fondo necesita cierta atención especial, porque es un elemento vivo. Primero, puede tardar varias estaciones para alcanzar su madurez. En las regiones cuyos inviernos son duros, también requerirá una protección para evitar la acumulación de nieve. Cuando el espacio o el suministro de agua son limitados, las plantas de un seto vigoroso pueden competir con las de los arriates que se hayan creado al pie de él, lo que lo hará poco válido para este fin.

Algunas de las siempre verdes que son más densas, y por consiguiente muy aptas para formar setos, son el boj, Cotoneaster, laurel cerezo, evónimo (bonetero), Osmanthus y pitosporos. Algunas coníferas – ciprés "Lawson", tejo, pinabeto, tuya y cedro rojo occidental- también son adecuadas. Entre las plantas de hoja caduca que forman buenos setos, se incluyen agracejo, cambrón, membrillo de flor y rosales arbustivos, sobre todo Rosa rugosa y R. gallica.

Los setos se prestan a distintas formas de expresión en un jardín. Los de textura fina son especiales para la poda ornamental, un rasgo ideal para los jardines formales. Los arbustos de flor y caducifolios son los más adecuados para un diseño informal. Sea cual sea la variedad elegida, habrá que poner atención en que, en el momento de la madurez, sus dimensiones sean acordes con las del arriate al que el seto en cuestión sirva de fondo.

El momento de la poda

El momento y la técnica de la poda de los arbustos varían de acuerdo con el tipo de planta y el objetivo que se persiga. Los arbustos caducifolios se pueden podar en cualquier período de la estación de crecimiento. Pero las siempre verdes jóvenes que dan flor necesitan una atención especial, como se muestra a continuación. Los arbustos nuevos requieren una poda ligera desde el principio; los que dan flor pueden beneficiarse de una poda más severa, que estimulará la floración. Para evitar los huecos antiestéticos en las siempre verdes no hay que hacer podas severas en todas a la vez.

  • Arbustos jóvenes: Las plantas que han nacido en una maceta sólo necesitan una poda minima en el momento de trasplantarlas a la tierra. En general, se recorta la mitad de lo que hayan crecido al cabo de la primera estación. Se continuará cortando, a mediados del verano, la mitad de lo que crezca la planta cada año, hasta que el arbusto haya alcanzado la dimensión deseada; desde ese momento, se recortará durante la estación de crecimiento sólo para mantener la forma.
  • Arbustos de flor: Además de la poda anual, los arbustos como la forsitia, que produce muchas ramas desde el suelo mismo, necesitan una poda anual, con la que se eliminará aproximadamente un tercio de las ramas viejas o no productivas. Los arbustos que florecen en primavera se podan después de la floración y los que florecen en verano, durante la estación de latencia. Si se trata de arbustos que dan bayas, la poda se hará una vez caídos los frutos.
  • Setos de siempre verdes: Se podan espaciadamente durante el verano, para mantener la forma. No se deben recortar hasta los tallos sin hojas, porque la mayoría de las siempre verdes no producen hojas nuevas en los tallos viejos. Para rejuvenecer la planta, se eliminan las ramas grandes muertas o dañadas a fines del verano o principios del otoño, cuando ha terminado la estación de crecimiento activo.
Plantación y mantenimiento de un seto formal

La poda de un seto formal se hace sobre todo para aumentar la densidad del Consejo      follaje, además de controlar la dimensión y la forma de sus plantas. Algunos setos jóvenes necesitan una poda hecha a mano, pero los que ya están en época madura soportan muy bien los cortes con podadoras mecánicas. La regla general del mantenimiento de un seto ya desarrollado es cortar no más de 1cm de lo que haya crecido en el año. Si el seto se compone de plantas de rápido crecimiento, habrá que hacer varias podas en el año; en cambio, bastará con una anual plantas de crecimiento lento.

  • Hay que decidir el ancho de la base y el estrechamiento de la parte superior. Se debe recortar la parte superior, la frontal y la trasera empezando por abajo, para establecer el ángulo adecuado. No se deben podar los lados enfrentados de plantas contiguas si se quiere que los espacios entre una y otra se cierren con el paso del tiempo. Mientras se realiza la poda, conviene retroceder de vez en cuando para controlar la forma del conjunto.
  • Con una podadora mecánica, se cortará un plano liso en la parte superior y en las laterales de un seto ya crecido. Después de usar este tipo de máquinas hay que pasar un rastrillo de hojas para que caigan al suelo las ramas tiernas cortadas. Por último, hay que limpiar bien la máquina, para que no queden en las cuchillas restos de savia o de resina.

Vía misjardines.net