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Enebro en el jardín

Enebro en la cocina


¿Quieres cultivar una planta que se utiliza en la cocina, permite preparar remedios naturales y es ornamental? No dudes es cultivar enebro en el jardín y disfruta de las bondades de este arbusto.


El Juniperus communis (enebro común) pertenece a la familia de las Cupresáceas y presenta hojas planas y aciculares. Sus flores son alargadas y de color amarillo, mientras que también ofrece frutos verdes que, al madurar, se vuelven negros.


El enebro es resistente a la sequía y al viento, lo que permite que se desarrolle en terrenos muy variados. Su copa densa y ancha le permite crecer con sombra parcial o bajo la exposición solar directa.


La multiplicación del enebro puede realizarse por esqueje durante la temporada de invierno, conservando el talón antiguo. Otras opciones son las semillas, el injerto o el acodo simple.


Planta de enebro


Las bayas del enebro permiten elaborar la ginebra. Dicha bebida surgió en Holanda durante el siglo XVI, cuando en la ciudad de Leiden comenzó a destilarse esta especia en alcohol.


El enebro también es reconocido por sus propiedades medicinales. Las infusiones de enebro sirven como diurético, por lo que pueden ayudar a minimizar la retención de líquidos y sus trastornos asociados.


Si tienes enebro en el jardín, también puede realizar adobos y macerar alimentos. Por lo general, se machacan con un mortero para que liberen su aroma. El cerdo y el cordero, por ejemplo, quedan muy bien condimentados con esta planta. Para guardar el enebro, necesitarás frascos herméticos que deberás depositar en un lugar seco y fresco.


Vía | floresyjardin.es

Las virtudes del enebro

Enebro

El nombre científico que tiene el enebro es Juniperus, pero también se la conoce vulgarmente como Sabina o Tascate. Esta planta forma parte de la familia de las Cupresáceas. Este genero está formado aproximadamente por 60 o 70 especies que son todas plantas arbustivas y arbóreas. Las mismas provienen todas del hemisferio norte. Las hojas de esta clase de plantas son perennes con forma de aguja. Pero se distinguen en las tonalidades de las hojas dependiendo de la especie que sea cada planta. Los colores más frecuentes que se pueden encontrar son verdes, azulados, plateados o amarillentos.

En lo que se refiere a la fisonomía de las plantas, también hay una amplia variedad, ya que las mismas pueden ser cónicas, rastreras y columnares. En este sentido, hay que aclarar que son plantas muy rústicas.

Una de las mayores virtudes que tiene esta planta es que soporta muy bien climas adversos. Esto significa que se mantendría a la perfección en los fríos más extremos que hay en el norte, pero también toleraría los calores muy fuertes del mediterráneo. Esto es muy importante, ya que se puede colocar la planta tanto al sol de manera directa como a la sombra. Siempre depende de la variedad.

En un terreno en donde haya tierra de brezo y de hojas se mantendrá muy bien la planta, pero al ser caracterizada como una planta rústica, hay que remarcar que puede vivir sin problemas en cualquier tipo de sustrato. El que se mencionó en el comienzo del párrafo sería el ideal para el enebro.

Por último, hay que decir que el momento ideal para plantar este tipo de especies es en primavea o en otoño.

Vía | ijardineros.com