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Cuida tus plantas suculentas con estos 5 tips

El término suculenta se refiere a todas las plantas que tienen un tejido carnoso donde acumulan agua en sus hojas y troncos. El subgrupo de los cactus en adición de compartir estas características, se distinguen ya que tienen espinas y nunca tienen hojas. Así que si la planta tiene espinas y pincha es un cactus, si la textura de la planta es suave y carnosa es una suculenta.

Las suculentas son un grupo de plantas muy fáciles de cuidar y ofrece una gran variedad de colores, texturas y formas, de manera que conquistaron a quiénes quieren acercarse a la botánica. Son muy versátiles ya que se pueden sembrar en grupos para hacer un llamativo arreglo o individualmente con el mismo efecto, y tenerlas tanto dentro como fuera de la casa. Pueden compartir el mismo espacio varias especies de planta, ya sea en macetas o en tierra, y el crecimiento de las mismas va a depender del espacio en el que vivan.

La variedad de suculentas es infinita y decora cualquier espacio de tu casa.

Cuidado de las suculentas:
-Agua: como provienen de áreas desiertas se han adaptado a sobrevivir con poca agua. Esto significa que no necesita regarlas muy a menudo. Riegue cuando la primera pulgada de tierra este seca. Son capaces de absorber la humedad del ambiente y retenerla en sus hojas, tallos y raíces. Durante los meses de frío no necesitarán mas de un riego cada quince días, mientras que en los meses de calor podemos aumentar la pauta a un riego por semana.

-Fertilizante: crecen bastante rápido y no requieren fertilizante como otras plantas. El hecho de que puedan crecer casi en cualquier sitio (ya sea en interior o en exterior) convierten a las suculentas en una apuesta genial para tener un pedacito de naturaleza en casi cualquier espacio.

-Luz: aunque necesitan mucha luz nunca someteremos a las suculentas al sol directo y mucho menos en verano. Sobre todo porque para poder mantener una correcta hidratación necesitan poder guardar las reservas de agua y la exposición directa al sol las deshidrata.

-Drenaje: Olvida el plato debajo! Que guarden bien el agua no significa que lleven bien estar encharcadas. Por eso mismo, es importante que las suculentas tengan un buen drenaje que permita eliminar el exceso de agua.

-Suelo: un suelo sencillo para una planta sencilla. No necesitan un sustrato rico en minerales, sino, más bien, un suelo pobre. Así que, para darle a nuestras plantas suculentas lo que necesitan, nada como plantearnos mezclar el sustrato con arena o con sustrato para cactus.

La reproducción del cactus

cactus


Lo ideal para lograr que el cactus se reproduzca y se generen nuevas plantas es mediante esqueje. Los esquejes deben secarse varios días para que la herida pueda cicatrizar un poco antes de que se planten. Por lo general se los guarda sobre un sustrato de arena a la sombra de un lugar cálido al rededor de 15 o 30 días, dependiendo del tamaño de los ejemplares que se desea reproducir.


Pero por supuesto que esta no es la única manera de conseguir nuevas plantas de cactus, sino que otra de las formas de reproducción es el injerto, una técnica que consiste en poner en contacto un cactus de los mencionados pero ya cortado sobre una base de otra plantas de cactus también cortado anteriormente. Esta maniobra combinada se debe mantener por aproximadamente 15 días en un lugar donde no de el sol, y cálido, con una temperatura de entre 20 y 30 grados. Este es el tiempo aproximado para que las piezas tengan la posibilidad de fijarse unas en otras durante este período de crecimiento.


El tercer método para poder reproducir un cactus es el de semillas. Es así que las plantaciones se deberán efectuar desde los principios de la primavera hasta la época en que el verano se encuentra en su término medio. El suelo debe estar compuesto por un conjunto de hojas y arena para hacer más fácil la germinación. Es así que con esta mezcla se deberán llenar pequeñas macetas de 6 centímetros de diámetro que se deberán colocar a su vez en un sustrato. Dicho sustrato se usa para que cada maceta absorba la humedad por capilaridad. La germinación se dará en un lapso de entre 7 y 20 días.


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Adaptaciones de los cactus

Cactus

Ya hemos contado varias de las características de los cactus, por lo que ahora solo nos resta explicar las zonas y las adaptaciones que puede generar esta planta tan fascinante. El cactus se desarrolla de manera espontánea en lugares más bien secos y calurosos, con pocas precipitaciones por año, algo así como menos de 200 milímetros, y con unas temperaturas superiores a 45 grados centígrados. Lo interesante de todo esto es que para poder sobrevivir en un lugar con un contexto tan extremo sin duda, el cactus ha tenido que adaptarse. Es así que podemos distinguir varias de las adaptaciones más importantes:

La primera de ellas es la suculencia, la cual es básicamente es la capacidad de los tejidos de retener y acumular el agua. Esto es así debido a que las lluvias son muy escasas en los lugares donde se hallan estas plantas. Es por eso que se ven obligados a mantener el agua almacenada en sus tallos. Es bastante la cantidad de líquido que pueden mantener, el cual sin duda les servirá en temporada de sequía.

De hecho la manera en que están conformados los tallos responden a esta necesidad de acumulación de agua. Es que los pliegues buscan una mayor superficie con la menor exposición al sol posible, con lo que se evita la pérdida de agua. Hay que tener en cuenta que cuando estos tallos absorben mucho líquido cambian un poco su forma. Cuanto más agua tengan, más redondeadas son.

Otras de las maneras de adaptación es la espinescencia foliar, la cual es la transformación de hojas en espinas. Con esto se reduce al mínimo la evaporación a la vez que se protege del ataque de los animales quienes muchas veces se ven en la necesidad de alimentarse de las partes más vulnerables como por ejemplo el fruto y las semillas.

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La reproducción del cactus: segunda parte

Cactus


Ya hemos comentado sobre los diferentes medios para poder reproducir un cactus. Pero todavía faltan varios procedimientos además del esqueje, el injerto, y las semillas. Es así que otra manera es la de trasplantar. Esto se logra moviendo un cactus de un lugar a otro. Para ello es necesario usar una pala lo suficientemente ancha para no dañar la raiz, y cavar por debajo de la planta. Ade además se deben utilizar tijeras muy bien afiladas y también desinfectadas para remover aquellas raíces que han sido dañadas recortando las partes laterales y dejando las partes principales del centro con una longitud que no supere los 25 centímetros, pero que no sea inferior a los 12.


Es importante tener en cuenta que la planta que sea trasplantada se deberá dejar en la sombra durante un período de algunas semanas para permitirle a las heridas que se sanen. Además hay que tener en cuenta que una vez que ha sido plantado el cactus no se deberá regar hasta que produzca nuevo crecimiento en la parte superior, algo que si ha sido exitosa la tras plantación, ocurrirá en unas semanas.


Como la superficie de la planta que da al sur y al sureste se encuentra en más contacto con los rayos del sol, se encuentran más adaptadas a las quemaduras que estos producen, por lo que en el caso de querer trasplantarlas se deberá poner la misma en en la posición en que se encontraba la planta original. Además hay que tener en cuenta que más allá de que el trasplante se pueda realizar durante todo el año, lo ideal es efectuarlo durante los meses de mayo o marzo.



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La familia de las cactáneas: parte dos


Tal como hemos explicado anteriormente los cactus pueden ser utilizados de diversas maneras en el mundo. No solo como plantas de jardín sino como otras cosas importantes. Así pueden usarse como alimento de humanos tal como dijimos en el post anterior, tanto usando los frutos, como la cortezas, o las semillas. Pero también se pueden usar como alimento para ganado. Es así que muchas cactáteas son cultivadas intencionalmente y aprovechadas en su estado salvaje para alimentar al ganado a través de sus hojas. Esto es una gran ventaja en las zonas áridas donde las plantas tioernas son prácticamente escasas. De hecho muchas veces se usan estas plantas para construir cercados donde poder guardar el ganado o hasta como separadores de campos o hectáreas.


Otra de las funciones que se les puede atribuir a estas plantas son las de protección del suel. En los lugares áridos y ventosos se pueden usar para fijar el suelo y evitar de esta manera la erosión, principalmente de las lluvias que son las que por lo general se producen de manera torrencial een este tipo de zona en determinadas épocas del año. Así los cactus actúan como techos.


Existen diferentes tipos de cactus, cada uno con sus características propias. Así están los columnares, los cactus de barril, los esféricos, los arbustivos y los opuntias. Los cactus no solo son utilizados como plantas de jardinería, sino también como alimentos, ya sea del hombre o del ganado, para proteger las tierras de la erosión, para cercar campos o hectáreas, y también se suelen explotar sus condiciones medicinales o tóxicas.


Por otro lado se pueden usar como herramientas medicinales, gracias a sus propiedades curativas y medicinales justamente. Pero también hay que tener en cuenta que hay varias de ellas que tienen efectos tóxicos y alucinógenos como por ejemplo la conocida como peyote


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Flores y frutos de los cactus

Flores Cactus


Los cactus poseen flores muy vistosas. En los que son cultivados en invernaderos se pueden forzar estas flores para que se mantengan durante todo el año, mientras que en estado salvaje, las flores nacen en las estaciones más favorables del año. En algunos casos la salida de flores tiene que ver con la edad y la maduración del propio cactus, por ejemplo en las agaves, se producen cuando la planta ha logrado alcanzar algún grado de madurez bastante elevado, el cual puede ser recién después de los 10 años de vida. Por otra parte, los frutos de las cactáceas, son por lo general bayas que se pueden comer, algunas con un sabor agradable y otras no tanto, pero todas ellas comestibles.


Es importante tener en cuenta que este tipo de plantas cuando se encuentran en exteriores y es invierno con unas temperaturas promedio de 7 grados centígrados, no se necesita regarlo, ya que el riego puede generar consecuencias contrarias a las que se quiere lograr. Puede perjudicar al cactus, y no beneficiarlo. Es que el agua en estas condiciones puede hacer que la planta sufra una helada y muera.


Por otra parte, en otra época del año el tema del regado va a depender directamente del lugar donde esté cultivado, ya sea en maceta o en la tierra. As u vez, en caso de estar en maceta, hay que tener e cuenta si la maceta es de plástico o de barro. Es así que en macetas de plástico se debería regar cada 12 días en la primavera, y cada 10 en el verano. Por su parte si se encuentra en macetas de barro, el lapso de riego se puede estirar unos 3 o 4 días más. En el otoño el riego puede ser mensual. En caso de estar en la tierra en el jardín, se deben doblar los tiempos de riego antes mencionados, de hecho si llueve de vez en cuando, ni siquiera será necesario regarlos.



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